La Biblioteca Municipal Don José Vargas del CIMA será el escenario el próximo jueves, 12 de noviembre, a las 20:00 horas, de la presentación de 52 semanas en el huerto del Cura, el nuevo libro de Antonio Moreno Saorín, conocido popularmente como «El Cura».
La publicación ofrece una propuesta eminentemente práctica para aprender a cultivar, cuidar y gestionar un huerto a lo largo de todo el año. A través de sus páginas, el autor comparte los conocimientos y la experiencia acumulados durante años de dedicación a la tierra, organizados en una guía que acompaña al lector semana a semana.
El acto contará con una introducción de José Gómez Carrasco, «Beato», y con la intervención del propio autor, que estará acompañado por su hijo David, colaborador en la elaboración del libro, y por la concejala de Cultura, Penélope Luna.
Sin embargo, esta presentación tendrá también un componente especialmente emotivo. La obra constituye un reconocimiento a las tres personas que fueron fundamentales en la formación de Antonio Moreno como hombre de campo y que le transmitieron buena parte de los conocimientos y la pasión por la agricultura que hoy recoge en su publicación: su padre, Antoñín el Cura; Pepe «El Flecha»; y Jesús Calixtro, el único de los tres que continúa vivo y que participará en la mesa durante la presentación.
Con este homenaje, «El Cura» quiere poner en valor la enseñanza recibida de quienes fueron sus maestros y reconocer una herencia que va mucho más allá de las técnicas de cultivo: experiencias, tradiciones y valores vinculados al trabajo y al respeto por la tierra.
52 semanas en el huerto del Cura reúne, de este modo, años de aprendizaje y práctica para ponerlos al alcance tanto de quienes desean iniciarse en el mundo de la horticultura como de aquellos que buscan mejorar el rendimiento y el cuidado de sus propios huertos.
Una publicación que convierte una pasión personal en un legado compartido y que combina los consejos útiles para el cultivo con la memoria y el agradecimiento a quienes hicieron posible ese aprendizaje. Porque, como refleja el espíritu de esta obra, los conocimientos también se cultivan, se transmiten y permanecen de generación en generación.



