
COMUNICADO DE JESÚS GÓMEZ MONTIEL, ALCALDE DE ABARAN
Vecinos y vecinas de Abarán, querido pueblo:
<<Después de una profunda reflexión, quiero comunicar que he decidido no presentarme a la reelección como alcalde en las elecciones municipales de 2027.
Ser alcalde de tu pueblo, servir a los demás, es la mayor responsabilidad y también el mayor honor. Considero que un cargo así hay que desempeñarlo con cercanía y coherencia, tomando decisiones pensando en el interés general de nuestro municipio, conscientes de que cometemos errores y también de que conseguimos aciertos.
Durante estos años hemos afrontado dificultades excepcionales: la DANA de septiembre de 2019, que nos dejó sin agua durante varios días y ante la que, en medio de la incertidumbre, supimos dar una respuesta solvente; la pandemia de COVID entre 2020 y 2022, en la que nos volcamos en la misión más importante, proteger vidas, colaborando estrechamente con las autoridades administrativas y sanitarias para vacunar a la población en tiempo récord; un apagón que nos paralizó durante horas y puso en riesgo a personas vulnerables, como enfermos conectados a un respirador, que recibieron de nuestra parte la atención más cercana y ágil posible; y un importante incendio que puso a prueba nuestra capacidad de reacción.
Han sido tiempos duros, inciertos y difíciles de imaginar. Y, sin embargo, Abarán ha resistido. Este pueblo tiene una fortaleza que se manifiesta cuando más falta hace. Creo, humildemente, que hemos sabido actuar con eficacia y decisión en todas y cada una de estas situaciones.
También hemos vivido momentos en los que la solidaridad ha sido nuestra bandera común: tanto ante los efectos que produjo la invasión de Ucrania por Rusia, como en la manera en que nos prestamos a ayudar a las localidades más afectadas por las riadas de Albacete y Valencia.
En este sentido, quiero expresar mi más profundo agradecimiento a todos los servidores públicos municipales, a los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento de todos los departamentos, a quienes siempre he respetado y apoyado públicamente. Gracias por vuestra entrega constante y vuestra vocación de servicio.
También a la Guardia Civil de Abarán, por velar con dedicación por nuestros derechos y libertades; a Protección Civil, por ese trabajo impagable y generoso de sus voluntarios; y al personal sanitario del Centro de Salud de Abarán y del Hospital de Cieza, cuyos cuidados y profesionalidad son esenciales.
De igual modo, agradezco el trabajo, el interés y el tiempo dedicado por todas las personas que forman parte de ese sólido tejido asociativo local: asociaciones culturales, deportivas y religiosas, Junta de Hermandades, Patronato y personal de la residencia de ancianos, Cronistas de la Villa, párrocos, exalcaldes y tantas personalidades que, durante este tiempo, y aún hoy, siguen aportándome ideas y consejos para unir Abarán y engrandecer nuestro pueblo. Quiero igualmente dirigirme a todas las personas migrantes de Abarán, de distintas procedencias y creencias religiosas, a las que les pido que sigamos trabajando por un modelo de pueblo integrador y tolerante.
Mi agradecimiento se extiende a aquellas autoridades de la Delegación del Gobierno que, en situaciones difíciles, demostraron su compromiso con Abarán y supieron estar a la altura de las circunstancias. Hablo de Diego Conesa, Paco Jiménez, ya fallecido, Pepe Vélez, Mariola Guevara o el actual delegado del Gobierno, Francisco Lucas Ayala.
Y al Gobierno regional, especialmente a quienes comprendieron desde el primer día que yo era el alcalde de todo un pueblo, no solo de quienes me votaron. He encontrado colaboradores estrechos en muchos casos, especialmente en las Direcciones Generales. Esa lealtad institucional ha sido en todo momento un hecho y espero que siga siendo así.
De igual modo, he encontrado siempre un trabajo muy estrecho en el seno de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Municipios de la Región de Murcia, de la que me honra formar parte representando a Abarán en su conjunto.
Quiero agradecer igualmente a mis compañeros y compañeras del Gobierno municipal, de este mandato y del anterior. Hemos compartido decisiones complejas, momentos de presión y satisfacciones que forman parte de estos años de trabajo. Gobernar no es un acto individual; es un trabajo colectivo que exige confianza, lealtad y muchas horas de dedicación.
Os aseguro que siempre, siempre, hemos actuado con apoyo mutuo, poniendo en práctica el verdadero sentido de la política: servir al pueblo. Personas por Abarán.
Mi gratitud sincera se extiende también a mis compañeros y compañeras de la Agrupación Socialista de Abarán y del Partido Socialista de la Región de Murcia, por el respaldo continuo y el apoyo recibido en momentos complicados.
Durante estos años hemos trabajado para mejorar servicios, convertir proyectos en realidades y sentar bases de futuro para Abarán. Han sido años en los que la concordia ha sido una constante. Más de 100 votaciones plenarias han salido adelante por unanimidad de los 17 concejales que representan a cinco partidos políticos distintos.
También han sido años en los que hemos recuperado el reconocimiento a personas y colectivos de nuestro municipio, con la creación de la Comisión de Honores y Distinciones.
He tratado en todo momento de ejercer como un alcalde que representa a todos los abaraneros, con independencia de sus ideas o de a quién hayan votado; viviendo en primera persona nuestras tradiciones y procurando hacer de la moderación, el diálogo y el respeto una constante en mi forma de actuar.
Pero no es este el momento de pormenorizar lo conseguido. Al finalizar el mandato llegará el momento de hacer balance, rendir cuentas y explicar con transparencia el trabajo realizado durante todos estos años. Todavía quedan meses de trabajo, proyectos por culminar y compromisos por cumplir, y ese seguirá siendo mi principal objetivo.
Ahora, sin embargo, me van a permitir que haga una reflexión personal, fuera del balance institucional.
Vivimos en una sociedad que avanza demasiado rápido. Todo es inmediato, todo se juzga con prisa y, en ocasiones, sin contrastar la información o sin pensar en el bien común.
Y en ese ritmo vertiginoso a veces olvidamos que detrás de cada responsabilidad pública hay personas. A veces no pensamos en el daño que podemos causar con palabras, con actitudes, con silencios.
Echo en falta —y creo que no soy el único— más empatía en nuestra vida pública y en nuestra convivencia diaria. Más empatía en la sociedad que estamos construyendo. Más capacidad de escuchar, de comprender y de discrepar sin destruir.
Un pueblo no se construye desde el ruido ni desde el rencor; un pueblo se construye desde el respeto, desde el cuidado y desde la mirada atenta hacia los demás. Con determinación, con fuerza y energía, por supuesto, pero sin perder de vista todo lo que he dicho anteriormente.
Creo firmemente que las etapas en política tienen su tiempo. Gobernar exige también saber cuándo dar paso a nuevas energías, nuevas ideas y nuevos liderazgos que continúen trabajando por Abarán.
Por eso he tomado esta decisión con serenidad y con la convicción de que es lo mejor en esta etapa de mi vida.
Pero también debo pensar en mí, en mi familia y en mi faceta profesional. El desgaste físico y, sobre todo, emocional que acarrea el desempeño de la alcaldía es enorme.
Gobernar un pueblo al que se quiere no es solo una responsabilidad política; es una carga que se lleva a casa, que se instala en la cabeza y en el corazón, que va contigo como una sombra en cada problema que surge, en cada necesidad que no puede esperar. Y eso genera un desgaste que, con el tiempo, puede llegar a causar un daño importante.
Es una decisión honesta, humilde, en la que miro directamente a vuestros ojos.
Pero esta decisión no cambia mi compromiso con Abarán. Ese compromiso sigue intacto y seguirá intacto hasta el último día de este mandato. Y, por supuesto, con todas aquellas personas que me necesiten, vengan de donde vengan.
Creo en un Abarán unido, que anteponga nuestros objetivos compartidos frente al ruido mediático, frente al odio y frente al rencor. Creo que la política puede y debe hacerse desde el respeto, desde la responsabilidad y desde la capacidad de encontrar espacios comunes.
Como decía García Lorca: “la luz que arde en cada uno de nosotros es la que ilumina el camino de los demás”. Así me siento: agradecido de haber podido servir y de seguir pudiendo hacerlo, y de haber aprendido de cada uno de vosotros y de vosotras.
Hasta el final del mandato seguiré trabajando como lo he hecho desde el primer día. Quedan proyectos por culminar, compromisos que cumplir y muchas cosas por hacer, y ese seguirá siendo mi objetivo hasta mi último día como alcalde.
Por respeto a Abarán y por mis propios principios éticos y morales, hago hoy este anuncio, para que no haya más rumores y para dejar clara mi postura de cara a las próximas elecciones municipales.
Quiero expresar mi gratitud a todos los que me habéis apoyado, a quienes me habéis exigido y también a quienes habéis discrepado. De todos he aprendido. Durante este camino he hecho incontables amigos y estoy seguro que al final del mismo no habrá ni un solo enemigo.
Hoy anuncio una decisión sobre el futuro, pero mi compromiso con el presente sigue siendo exactamente el mismo.
Servir a Abarán es un honor.
Abarán por encima de todo.>>
Muchas gracias.
Jesús Gómez Montiel

