El sector de la fruta de hueso en el Valle de Ricote y la comarca de Cieza finaliza la campaña agrícola con sensaciones contradictorias. A pesar de que los parámetros de calidad del producto cosechado han sido notables, los agricultores en origen se enfrentan a un escenario económico complejo caracterizado por la caída de los precios pagados al productor, el encarecimiento de los costes de manipulación y envasado, y un solapamiento en los calendarios de recolección derivado de la variabilidad climática.
Así se desprende del análisis de balance realizado por la organización agraria COAG-IR Cieza en la recta final de la recogida, donde se estima que más del 95 % de la fruta ya ha sido recolectada en las explotaciones locales.
Incidencia climática y solapamiento de variedades: las causas del encarecimiento productivo
El comportamiento meteorológico de la temporada ha condicionado de forma directa el desarrollo agronómico de las parcelas de frutales en Cieza. Un invierno con bajas acumulaciones de horas de frío retrasó la floración de las variedades extra-tempranas, provocando su coincidencia cronológica con las variedades tempranas y de media estación.
A esta alteración en la floración se sumaron las elevadas temperaturas estivales —tanto nocturnas como diurnas— y la ausencia sostenida de precipitaciones durante los meses clave de maduración. Este contexto aceleró unos 10 días el inicio de la recolección de las variedades de media estación y tardías, generando un efecto de «campaña exprés».
Esta concentración temporal de las labores de recogida agravó la falta estructural de mano de obra cualificada en el campo, obligando a los agricultores a asumir un incremento directo en los costes operativos para evitar la pérdida de producción en el árbol. En el apartado de siniestralidad meteorológica, el evento más destacado fue una tormenta de granizo a principios de mayo que afectó a unas 1.200 hectáreas, dejando daños del 100 % en aproximadamente el 10 % del terreno afectado.
La brecha de precios entre el campo y el lineal del supermercado
Desde el punto de vista comercial, aunque no se produjeron colapsos de oferta en los centros de distribución mercantil, la rentabilidad final del agricultor ha sufrido un deterioro severo respecto a ejercicios anteriores:
- Variedades extra-tempranas: Los cotizaciones en origen mantuvieron niveles similares a los de la campaña 2025.
- Variedades de media estación y tardías: Registraron descensos considerables de cotización, situando las liquidaciones en determinados tramos por debajo de los costes reales de producción.
| Eslabón de la cadena | Situación económica en la campaña | Impacto operativo y financiero |
|---|---|---|
| Productor (Campo) | Cobro de precios a la baja o bajo costes. | Pérdida de rentabilidad, asunción de costes por logística y envase exigidos. |
| Intermediarios / Distribución | Absorción del margen diferencial. | Imposición de exigencias de envasado y formatos a los proveedores en origen. |
| Consumidor final | Incremento de la cesta de la compra respecto a 2025. | Menor accesibilidad a la fruta fresca por precios elevados en el lineal. |
Desde la organización agraria recalcan la paradoja de que el consumidor final haya pagado la fruta a precios superiores a los del año pasado, mientras el agricultor percibía menos por su cosecha. A este desequilibrio se suman las crecientes exigencias de las grandes cadenas en cuanto a tipologías de envasado y presentación, cuyo sobrecoste de manipulación repercute directamente en la explotación agrícola.
Desafíos estructurales: seguros agrarios, PAC y relevo generacional
El balance agrario pone también el foco sobre la viabilidad a medio plazo de las explotaciones familiares en la Región de Murcia. Entre las principales problemáticas señaladas destacan:
- Inoperatividad del Seguro Agrario Combinado: La elevación de los costes de las pólizas y la reducción de coberturas efectivas —llegando a excluir parcelas clasificadas bajo alta siniestralidad por helada o falta de cuajado— inhabilitan esta herramienta de protección frente al cambio climático.
- Carga regulatoria de la nueva PAC (2023-2027): Las exigencias derivadas del Pacto Verde Europeo, la estrategia De la Granja a la Mesa y la Estrategia sobre Biodiversidad 2030 conllevan mayores compromisos ambientales y burocráticos sin un contrapeso económico suficiente en las liquidaciones finales.
- Amenaza al relevo generacional: El aumento incesante de los costes de los insumos y la falta de estabilidad financiera ahuyentan la incorporación de jóvenes al sector agroalimentario local.
Reivindicaciones y propuestas para el sector local
Para garantizar la sostenibilidad económica y social del entorno rural, COAG-IR plantea un paquete de medidas dirigidas a las distintas administraciones públicas:
- Mecanismos de control en la Cadena Alimentaria: Implementación efectiva de inspecciones para evitar la venta a pérdidas y garantizar que la fruta sea asequible al consumidor final sin asfixiar al productor.
- Infraestructuras y seguridad rural: Plan de arreglo y conservación de caminos rurales, mantenimiento de cunetas y márgenes, campaña de prevención de incendios y refuerzo de la vigilancia en zonas agrícolas.
- Formación y capacitación técnica: Puesta en marcha de módulos formativos locales enfocados a la gestión técnico-empresarial, la adaptación al cambio climático, la eficiencia hídrica y la digitalización de las explotaciones.
- Revisión del modelo de seguro agrario: Adaptación del sistema de coberturas a los rendimientos reales de cada parcela con primas asequibles que garanticen la subsistencia de la actividad agrícola.

